Evolución
Historia
La naturaleza del hombre como un ser integrado por cuerpo físico, mente y espíritu se ha manejado por todas las filosofías en diversas partes del mundo incluyendo las filosofías occidentales como los Griegos, las filosofías orientales budistas e hinduistas, así como las filosofías tradicionales y las shamánicas.
Estas filosofías son la base de la medicina tradicional china, la medicina ayurveda, la acupuntura; así como la homeopatía, bioenergética, kinesiología en occidente.
Estas escuelas de medicina algunas de ellas ancestrales representan los fundamentos históricos para la Medicina Bioenergética, Complementaria y Radiónica, que ha venido evolucionando gracias a la valiosa aportación de grandes médicos y científicos, de entre los cuales presento algunos de los personajes más destacados de los últimos años.
Los orígenes de la Radiónica se atribuyen a un distinguido médico norteamericano, el Dr. Albert Abrams, LLD y MD. Se graduó con honores de la Universidad de Heidelberg y fue un especialista distinguido en enfermedades del sistema nervioso además de ser considerado un genio para su época. En 1924 el Dr. Abrams descubrió los principios básicos de la Radiónica al identificar los patrones únicos de energía que al percutir el abdomen de los pacientes podía identificar diferentes enfermedades. A este nuevo concepto lo llamó Radiónica, cuyo nombre proviene de las técnicas básicas que emplea el instrumento de RADIación y ElectrONICA. George Lakhovsky, ingeniero ruso, también aportó en esta época descubrimientos importantes sobre la naturaleza energética de los tejidos biológicos.
La Dra. Ruth Drown, quiropráctica norteamericana y estudiosa de metafísica, colaboradora del Dr. Abrams, diseñó en 1935 un instrumento de diagnóstico y tratamiento utilizando códigos numéricos como niveles de frecuencia vibratoria. En 1960 presentó una serie de fotografías de diferentes órganos utilizando la energía emitida por los mismos sin que el paciente estuviera presente. Estas imágenes se semejarían a las que hoy en día se obtienen por medio de la tomografía. Su trabajo dio origen a la posibilidad de utilizar como testigo una muestra de sangre del paciente para dar tratamiento a distancia.
Wilhelm Reich aportó en 1940-1945 el concepto de orgone o energía vital a los efectos neuromusculares que los sentimientos o pensamientos reprimidos pueden causar síntomas físicos o enfermedad.
George De La Warr ingeniero inglés poseedor de una mente ingeniosa e innovadora diseñó varios instrumentos de Radiónica, basados en la experiencia acumulada de Ruth Drown y condujo profundas investigaciones sobre los “rates” o códigos numéricos. A los nuevos instrumentos de diagnóstico se les llamó “la caja negra”. El concepto utilizado en homeopatía de que las plantas poseen un “campo electrodinámico” y que pueden emitir una determinada radiación fue incluido en el desarrollo de nuevos instrumentos para el tratamiento con Radiónica.
El Dr. Harold Burr de la Universidad de Yale descubrió que todas las formas de vida se construyen y controlan a partir de este campo electrodinámico o Fuerza Vital que es como una matriz electrónica. Estos hallazgos ocurrieron mucho antes de que se descubriera la cámara de Kirlian en Rusia la cual confirmaría los hallazgos del Dr. Burr. El descubrimiento de estos campos electromagnéticos permite explicar por qué la Radiónica puede detectar alteraciones en el flujo de energía antes de que se manifieste como enfermedad en el cuerpo físico.
Dr. Malcom Rae otro ingeniero inglés empleó tarjetas con figuras geométricas como método para curar a pacientes por medio de patrones magnéticos.
En 1970-1980 David Tansley quiropráctico inglés integró los aspectos esotéricos de las escuelas orientales a la Radiónica unificando la anatomía física y la sutil y le dio un sentido espiritual a este tratamiento. Tansley desarrolló un sistema capaz de diagnosticar las enfermedades físicas y asociarlas con el nivel de desbalance a nivel de los centros de energía ó chakras. Publicó numerosos libros de texto que representan la base para la práctica y educación de la Escuela de Radiónica del Reino Unido. Entre ellos uno de los más importantes es ”La Radiónica y la Anatomía Sutil del Hombre”. Sus descubrimientos han sido incorporados en el desarrollo de diferentes instrumentos para diagnóstico y tratamiento y han sido implementados como una herramienta útil al tratar de cuantificar el desequilibrio energético en los diferentes niveles físicos.
Además, conviene destacar las aportaciones del Dr. Edward Bach médico inglés quien reforzó el concepto de que la enfermedad no se origina en el cuerpo físico sino en el conflicto entre la mente y el Alma y que solo averiguando las causas que lo provocan se podrá eliminar la enfermedad. Estos conocimientos lo llevaron a descubrir de una forma intuitiva los efectos curativos de las flores que el descubrió.
Samuel Hahnemann médico austriaco y padre de la homeopatía al estudiar la actitud mental de sus pacientes hacia la vida y el medio ambiente y sus respectivas enfermedades encontró en las propiedades de las plantas el remedio para aliviar los males físicos y mejorar su disposición para sanar.
A principios del siglo pasado los descubrimientos de la física cuántica permitieron determinar que las partículas atómicas más pequeñas no contienen masa sino que son energía. Este descubrimiento científico revolucionó la física que Newton había manejado sobre la materia e integró el concepto de Einstein de la íntima relación entre la materia y la energía. De esta forma los conceptos energéticos de la naturaleza se hicieron más flexibles y se pudo explicar la transformación de masa en energía, del tiempo y espacio, de cómo un pensamiento como el miedo puede desencadenar una cascada de reacciones en el cuerpo físico.
Los instrumentos de Radiónica han sido refinados y modificados desde Abrams y De La Warr y es así como el Dr. Bruce Copen en 1947 presentó su primer equipo de bio-resonancia y desde entonces se ha venido trabajando en él sin interrupciones, desarrollando diferentes sistemas terapéuticos y de diagnóstico. Sus aportaciones en los campos de energía sutil y biofísicos han permitido integrar la homeopatía electrónica y cromoterapia virtual a instrumentos de Radiónica modernos y computarizados.
